Netflix ofrece una continuidad animada para la etapa moderna de Tomb Raider con la serie Tomb Raider: La leyenda de Lara Croft, que suma dos temporadas y un total de 16 episodios. La producción no reescribe los orígenes, sino que actúa como una continuación directa de los juegos que reiniciaron la saga en la década de 2010.
Según La Razón, la serie toma como punto de partida narrativo los acontecimientos de Tomb Raider (2013), Rise of the Tomb Raider (2015) y Shadow of the Tomb Raider (2018), y sirve de puente hacia el primer videojuego de la franquicia de 1996. Ese enfoque permite a la animación ampliar la mitología y las consecuencias personales en la vida de Lara Croft tras las tres entregas mencionadas.
La ficción conserva elementos clásicos de la licencia: exploración, resolución de puzles, mitología y secuencias de acción. No obstante, la crítica recogida por La Razón apunta que la serie destaca especialmente por su intento de profundizar en la protagonista y explorar las consecuencias emocionales de su pasado, más allá de reproducir la espectacularidad propia de las aventuras originales.
La recepción entre los seguidores de la saga fue desigual, según el mismo medio, lo que sugiere que la serie funcionó mejor para espectadores interesados en un desarrollo de personaje que para quienes buscaban una adaptación estrictamente fiel a la experiencia jugable. La comparación con Arcane surge por la apuesta de Netflix por la animación para expandir un universo de videojuego, aunque La Razón subraya que ambas producciones mantienen identidades propias.
Qué ofrece la serie
- Formato: animación en serie.
- Temporadas y episodios: dos temporadas, 16 episodios en total.
- Relación con los videojuegos: actúa como secuela directa de los reinicios de 2013, 2015 y 2018 y conecta con la saga original de 1996.
La estructura narrativa y el tono de la serie buscan equilibrar la acción y la mitología de Tomb Raider con una mirada más introspectiva sobre Lara Croft por La Razón.