El cierre de BioWare y los despidos vinculados a la nueva dirección de Electronic Arts han provocado este jueves una iniciativa política en Canadá y renovadas especulaciones sobre el futuro de sus franquicias. Avi Lewis, líder del Nuevo Partido Democrático (NPD) y declarado aficionado a Mass Effect, solicitó al gobierno que valore fórmulas de ayuda para que los dirigentes de BioWare puedan comprar el estudio y evitar su desaparición.
La petición pública llega después de que Electronic Arts despidiera a 400 trabajadores en el último ajuste, entre ellos los aproximadamente 50 empleados que seguían vinculados a BioWare. El cierre del estudio ha provocado reacciones institucionales y políticas al tratarse de un equipo con un peso histórico en la industria de los videojuegos.
“Este es el capital privado, esto es lo que hace. Comprar empresas, llevarlas a la ruina y despedazarlas por ganancias a corto plazo”.
Avi Lewis, líder del Nuevo Partido Democrático (publicado en Twitter/X)
En paralelo a la propuesta política, voces del sector y exmiembros del estudio especulan con el futuro de las marcas de BioWare. El exproductor ejecutivo Mark Darrah declaró que, en su opinión, la estrategia a largo plazo de EA podría incluir la venta de licencias como Mass Effect y Dragon Age. La posibilidad de que Electronic Arts transfiera o venda IPs generó ya conversaciones sobre compradores potenciales y modelos industriales alternativos, como la adquisición por parte de equipos inversores o la recompra por parte de antiguos responsables del estudio.
- Despidos: 400 empleados afectados en el ajuste de Electronic Arts.
- BioWare: alrededor de 50 trabajadores seguían en el estudio antes del cierre.
- Rumores: Mark Darrah apunta a una posible venta de IPs como Mass Effect y Dragon Age.